Democracia real ya. Acampada en Bilbo

Hora 54: Seguimos de cerca la acampada Democracia ya en Bilbo. El Arriaga mostraba hoy una imagen creativa y reflexiva, muchos carteles y debates a pie de calle. Y organización entre la gente que se va sumando.
“ Estamos aquí reunidos por que luchamos por algo, somos un movimiento, no somos un partido ni un sindicato y queremos cambiar las cosas, no queremos que  siga habiendo mangantes y que exista gente que siga forrando como los dierctores de los bancos”. El pueblo se está arruinando y se está muriendo de hambre y eso no se puede seguir permitiendo, y es ahora.
  
Nuestra meta no son las elecciones sino cambiar el sistema. No hay miedo, llevamos 48 horas sin autorización, el miedo lo tiene la clase política, no nosotros. Estamos de manera pacífica. Empezó con una asamblea el martes a las 12:00 y se ha ido sumando gente. Ayer a las 20:00 había 800 personas

Enrique Arrola, estudiante de sociología  


Ricardo Calle: un abrazo y buen camino…

El viernes se marchó Ricardo Calle, una referencia para muchas personas educadoras noviolentas de Bizkaia. Fundador y creador en el año 1983 de Ahimsa Lan Taldea (Departamento de Educación y Noviolencia) y coordinador de este equipo a lo largo de más de veinte años en el seno de la Fundación EDE.

Un trabajo voluntario desde el compromiso personal por la educación, la justicia social y la noviolencia:
“como un estilo de vida que en su desarrollo práctico precisa convertirse en estrategia de transformación social. Partiendo del necesario análisis de la realidad fundamentamos este proceso en cuatro puntos claves:

– Mantener la coherencia entre los fines perseguidos y los medios utilizados. Como dice Gandhi: “El fin está en los medios como el árbol en la semilla”.
– Evitar totalitarismos, caudillismos o pseudoliderazgos mediante el principio pedagógico de “no ser vanguardia en la lucha”.
– Mantener una actitud activa de “no cooperación con la injusticia”.
– Posibilitar la transformación noviolenta de los conflictos mediante la “búsqueda de la relación igualitaria de fuerzas”

Poco a poco fue reuniendo personas y haciendo pensamiento, elaborando materiales, impartiendo cursos, etc…. En el 2003, impulsó el nacimiento de Bakeola, para dar continuidad al trabajo que, desde hacía veinte años, venía desarrollando Ahimsa Lan Taldea.

Ricardo quedará en nuestra memoria, como un hombre bueno, con una honradez inquebrantable y con una entrega y generosidad infinita.

Su tenue sonrisa, apenas esbozada, pero siempre presente, incluso en momentos difíciles, enmarcaba sus pocas palabras, pero siempre precisas y reconfortantes en la adversidad. Su trabajo como médico fue de entrega incondicional a sus pacientes, por encima de estructuras institucionales y de Escuelas o tendencias psiquiátricas. Desde sus comienzos optó por las personas más desvalidas y nosotros le conocimos como el médico que ancló el incipiente Programa de Metadona en Bizkaia, allá por los años 1992-94, junto con otros queridos compañeros.

Sus trabajos en los Módulos Psicosociales,en Proyecto Hombre, en las guardias de psiquiatría de los Hospitales de Basurto y de Galdakao, eran una garantía para los usuarios drogodependientes; sabedores de que en la persona de Ricardo se aunaban el saber y el querer, lo que en sus manos de médico se daba el curar, el consolar y el acompañar, a unos pacientes difíciles pero muy necesitados de atención y cuidados.

Su fallecimiento es una gran pérdida para nuestra Comunidad, pero su trabajo, sus experiencias, sus publicaciones y siempre su profesionalidad, perdurará en los que le conocimos.

Gracias Ricardo por todas las reuniones a horas intempestivas, cafés, cursos, fines de semana y debates que nos regalaste. Nuestro reconocimiento y el compromiso activo de continuar la senda de noviolencia y educación para la paz que iniciaste.

Un abrazo y buen camino!

José Serna Andrés

Sobre arquitectura social y otras lides

“Hará falta un plan b, si no es hoy será mañana…”

Entrevista a Oihane Ruiz de Hiria Kolektiboa

Llevan trabajando desde el 2003 Ppor una arquitectura más social y humana. Todo comenzó gracias al Mapa de la Ciudad Prohibida de Basauri, “Nos gustó un montón hacer talleres con jóvenes, hablar de la ciudad, aprender de urbanismo a través de cómo vive la gente, ver cómo podemos mejorar e incidir en que la gente joven pase por un lado o por otro, en que sientan una plaza como suya, analizar qué usos se hacen del espacio público” comenta Oihane. Para los cuatro integrantes este colectivo supone “ Salir de formas, dibujos, geometrías, normativas y mucha distancia. Fue pasar a estar con la gente y hablar de cómo viven y cómo viven la calle y sus necesidades, qué cosas contribuyen a que la gente viva mejor o que viva peor…”

Parece que cada vez más la calle se toma como espacio privado en vez de un lugar de todxs ¿Cómo lo veis?
Pensamos que cada vez se hacen menos cosas en la calle y cada vez más en el espacio privado desde un modelo de ocio muy ligado al consumo. Creemos que se pretende regular en exceso e incluso prohibir en muchas ocasiones; estamos en un momento en el que realmente lo que habría que hacer es fomentar que se hagan cosas en la calle. La ley y la policía es como un cirujano con una enfermedad, constituyen el último recurso.
Por ejemplo las ordenanzas de Bilbo van mucho a marcar límites, a prohibir y a sancionar  cuando en realidad lo que hay que lograr es que exista una vida en el espacio publico que genere convivencia y encuentro. Para nosotras no habría que hacer ordenanzas que normativicen,  sancionen y controlen, sino hacer programas para promover la vida en la calle, para hacer que haya gente joven, gente mayor, que todo el mundo tenga un espacio, que existan espacios de encuentro entre colectivo y de nacionalidades, un espacio de mediación.

¿Qué problemáticas concretas veis que están presentes en nuestras calles?
Tenemos el ejemplo de la presencia del coche en la ciudad. Pensamos que lo más importante de la ciudad es el coche para entrar y salir rápido, para ese ritmo rápido de la ciudad, pero no es real, es un discurso que se ha generalizado porque los patrones de movilidad en Bizkaia y Bilbo dicen que más del 50% de los desplazamientos se hacen a pie; pero en cambio tenemos las ciudades llenas de coches, de aparcamientos y carreteras cuando la mayoría de la gente va caminando.
Por otra parte, existen muchas áreas de Urbanismo de muchos ayuntamientos que se autodenominan “Pro Plaza Dura”, significa que no haya verde. De esta manera el mantenimiento es más sencillo y menos costoso. Nos encontramos parques sin casi bancos o sin sombras, lo que significa que la plaza no está hecha para el uso real, para las necesidades de lxs usuarixs. En este tipo de casos yo creo que los y las  técnicas, políticxs y responsables de la planificación de ciertos parques se han olvidado del fin último de un espacio público. El mantenimiento se convierte en lo más importante,  la estética también, pero los juegos de luces, los dibujos…no llenan una plaza, una plaza vacía no es una buena plaza, eso es un fracaso.
Estamos acostumbradxs a asistir a abusos, a contradicciones y a lógicas ilógicas en cuanto a espacio público se refiere ¿Qué está pasando según Hiria Kolektiboa?
El origen está en que se está infantilizando a la sociedad y la Administración actúa de padre-madre que decide cómo tenemos que vivir  y nos da permiso para que hagamos una cosa y no la otra, es esa lógica paternalista y de control por un lado.
Y por otro creo que la ciudadanía cada vez se responsabiliza menos, de alguna manera delega su propia vida. Por ejemplo cuando los adolescentes hacen botellón y no recogen absolutamente nada también se están haciendo las cosas mal porque si recogieran estarían validando esa actividad y educando en la responsabilidad, pero hay una de falta de participación de las administraciones en este sentido; hay muy poca seguridad para decir lo que cada cual quiere hacer con su vida.
Y luego están las contradicciones de los concursos de graffiti cuando en realidad están prohibidos o el concurso de cocina en la Aste Nagusia  cuando tampoco nos permiten más tarde comer en el espacio público y es que esto tiene que ver con otra de las cosas que detectamos, es la lógica productivo-reproductivo.
Cada vez más todo lo que se hace en el espacio público corresponde a esta lógica, por ejemplo se puede hacer cosas que están prohibidas siempre que esté en algún programa o actividad privada que tenga que ver con eventos y marketing, se valida todo lo que se haga dentro de una lógica productiva y de empleo, si yo hago un graffiti que anuncie un refresco entonces si, pero para adornar una pared pública, no.

¿Cómo puede la ciudadanía  recuperar las calles? ¿Cuáles son las herramientas que están en juego?
Lo que hay que hacer es generar programas de convivencia, de mediación, activar programas que satisfagan las necesidades de la gente, ser coherentes, ampliar las aceras, los espacios de encuentro, las plazas, poner árboles y flores, poner bancos y color.
Nos parece que la clave está en el tema de la participación, porque hay un momento en el que lxs arquitectos, urbanistas, diseñadoras…estamos en el estudio dibujando y no tienes por qué contrastar tu trabajo con las personas que van a usar ese espacio, pero si hubiera mecanismos de participación en todas las transformaciones urbanas, si se consultaran a los vecinxs, tendría otro valor.
Cuando haces una casa para alguien te tiras un mes hablando con lxs inquilinxs sobre cómo vive y cómo quiere vivir, somos psicólogas familiares. En cambio, cuando pasas a un espacio público parece que trabajas para nadie, aunque en realidad estás trabajando para gente concreta y hay que preguntar igual, hay que saber qué gente hay en el barrio, su perfil  económico, social… los niveles de delincuencia, de paro, cuantificación de las asociaciones, saber cuantas actividades se hacen en la calle a
lo largo de un año…hacer un mapa en definitiva.  Así es como tiene sentido trabajar en arquitectura y urbanismo sino, no le encuentro la gracia.
Se trata de hacer de los procesos de urbanismo y de la actuaciones en la calle una democracia participativa que incida y que tenga en cuenta qué es lo que quiere y percibe la gente.
Ahora estamos trabajando con Abusu Sarean, una red de asociaciones, y una de las cosas que hemos detectado es que no hay espacios para chavales entre 10 y 17 años, esa franja en la que no dependen de las familias pero que tienen la pasta suficiente para alquilarse una lonja, que es una privatización del ocio, no hay espacios y no saben qué hacer. Desde Abusu plantean hacer uso del Gazteleku de Rekalde que dinamiza un montón de cosas, o de un local municipal donde esté alguien que dinamice cursillos, talleres o que tenga ordenadores; lo importante es detectar qué cosas faltan pero también incluir cosas para esta franja de edad, que ocurre en más sitios. 
¿Dónde queda la participación?
Ciertamente la participación es muy importante, lo que pasa es que últimamente el término se ha puesto de moda y las instituciones han decidido acogerlo y lo que pasa además es que siempre es consultiva y nunca vinculante. La gente forma parte de debates, de reflexiones, de foros…pero todo eso que se trabaja ahí nunca tiene por qué vincular un cambio. Si tú lías a un montón de gente para que asista, para fomentar la implicación y demás pero luego no se hace nada, o la administración no se compromete a nada pues a mí me parece una tomadura de pelo. Yo si creo que tenemos que dar el paso de decir que la participación tiene que ser vinculante y que debe haber referéndums y sistemas de decisión mucho más directos.
También es importante sensibilizar. Muchas veces en arquitectura se hace la llamada votación de proyectos y se colocan los paneles y hay una votación ciudadana, pero un panel de un proyecto de arquitectura no todo el mundo lo entiende, y lo que hay que hacer es trabajar con la gente, formar, explicar qué es la movilidad, qué es una red de espacios públicos, en qué incide eso en su vida porque la personas que votan o que forman parte de un proceso consultivo ya tienen las ideas viciadas.
Los medios de comunicación, las series de televisión…generan una serie de imaginarios y un sistema de valores donde las personas no somos capaces de pensar qué necesitamos o qué es mejor para nuestra vida, ya tenemos un montón de condicionantes, por eso es necesario trabajar para contextualizar y aprender realmente a detectar nuestras propias necesidades. Para eso es preciso transformar las herramientas de consulta,  preguntarnos cómo nos ha cambiado la vida, estamos estresadxs, cómo nos relacionamos con nuestro vecindario-barrio. O se plantean otro tipo de preguntas y de reflexiones o sino, al final tampoco son opiniones de calidad, no son realmente opiniones que vienen de una reflexión previa, hay que perder el miedo a que la gente opine.
¿Es posible un cambio de modelo?
Es posible, pero vivimos en la engañufla del sistema de bienestar, pensamos que aquí tenemos lo mejor, cuando para nosotras los modelos más interesantes precisamente están en esa parte del mundo que se llama no desarrollado, pero es muy difícil vender ante la gente que los modelos más sostenibles, más satisfactorios y que para optar a una vida buena y saludable y para acabar con el estrés y la violencia con la que vivimos hay que mirar hacia esa parte del mundo que se supone está subdesarrollada. Y luego estamos nosotrxs, que se supone que somos los desarrolladxs, que somos el ejemplo y en realidad somos el ejemplo de cómo cagarla.

ENTREVISTA A FLORENT MARCELLESI: Decrecimiento, una oportunidad de cambio

El último número de Goitibera vino cargado de buenas prácticas, iniciativas y alternativas para lograr una economía donde las personas seamos centro y donde lo importante no es acumular, sino compartir. Como sabéis, el decrecimiento propone un cambio integral en muchos aspectos de nuestra vida. Para entenderlo mejor y poder seguir profundizando en esto, os dejamos una de las entrevistas del número de Abril de Goitibera realizada a Florent Marcellesi, ecologista y activista político. Esperamos que os guste.

“Necesitamos salir de la dictadura del PIB” 

Actualmente muchos movimientos sociales, asociaciones y entidades diferentes entre sí y con objetivos dispares se han sumado a una de las corrientes más en boga como es el decrecimiento ¿A qué se debe?

Primero constato una profunda desorientación ideológica y organizativa en los movimientos transformadores. Se caracteriza en estos momentos por un lado por una atomización de dichos movimientos y por otro por una búsqueda de nuevos conceptos e ideas que sustenten otros proyectos sociales y políticos capaces de crear ilusión hacia otros futuros posibles.

Segundo, ha entrado con fuerza un nuevo factor estructurante que está recomponiendo el panorama socio-político: la crisis ecológica. Hoy en día, si todas las personas vivieran como la ciudadanía vasca se necesitarían tres planetas. Se acabó el mito del crecimiento económico como condición sine qua non del bienestar humano: al contrario, no hay crecimiento infinito posible en un planeta finito. Esta profunda crisis (que es climática, energética, alimentaria) se suma a las demás crisis sociales (20% de paro y de pobreza en el Estado Español), económica, de los cuidados, y nos acerca a una verdadera crisis de civilización.

En este contexto interviene el término “decrecimiento”. Más que un concepto, es como dice Serge Latouche un “eslogán político” para romper con la ideología del crecimiento o según José Manuel Naredo una “ocurrencia publicitaria provocadora”. Aunque hubiera podido parecer al principio demasiado subversivo como para triunfar en la escena pública, la evidencia empírica nos lleva sin lugar a duda a otra conclusión: el decrecimiento es un “término obús” que tiene una capacidad fenomenal de convocatoria como lo prueba el éxito relámpago de los colectivos Decrecimiento en Euskadi y en el resto del Estado, y la afluencia numerosa a cualquier tipo de charla o conferencia que lleva decrecimiento en su título.

Esta capacidad de convocatoria, cruzada con las ganas positivas de experimentar nuevas ideas, ha permitido crear un ambiente de trabajo propicio al encuentro de diferentes trayectorias políticas, militantes o vivenciales, que han permitido a su vez crear nuevos puentes entre personas o colectivos hasta el momento menos conectados e interrelacionados. Digamos que el decrecimiento ha actuado como un nexo y un catalizador. 

El decrecimiento es un término nuevo que ha cogido impulso gracias, entre otros, a Latouche, pero la esencia del concepto nació hace algunas décadas. Parece haber llegado la coyuntura perfecta para la puesta en práctica ¿Cómo lo ves? 

Efectivamente las bases teóricas que dan vida al término decrecimiento son algo más antiguas que el recién apadrinamiento del término por el movimiento social: cogen sus raíces en el movimiento ecologista que surge en los años 60-70. Pero incluso a finales del siglo XIX, el economista John Stuart Mill veía necesario y deseable evolucionar hacia “un estado estacionario del capital y de la riqueza”, sugiriendo que no implicaba “un estado estacionario de la mejora de la suerte humana”. También Keynes pregonaba a principios del siglo XX que cuando hayamos resuelto el “problema económico”, podríamos dedicar nuevas energías a metas no económicas. Sin embargo, el decrecimiento como tal se apoya ante todo en autores de la ecología política y de la economía ecológica como André Gorz o Nicholas Georgescu-Roegen. Mientras el primero consideraba el decrecimiento como “un imperativo de supervivencia”, el segundo —que no utilizaba directamente este término— proponía en los años 70 un programa bioeconómico para conseguir un nivel de vida decente pero no lujoso. No muy lejos de hecho de la filosofía de Gandhi: “vivir sencillamente para que otros puedan simplemente vivir”…

Ahora bien, como lo apuntaba antes, en un contexto de gran incertidumbre ideológica en los movimientos transformadores y del impacto cada vez menos indiscutible de la crisis ecológica sobre el futuro de la especie humana, el decrecimiento ha sido el término idóneo en la coyuntura idónea. Con la suficiente carga ideológica y posibilidad de aplicarlo en la práctica tanto a nivel individual como colectivo, ha canalizado parte de la demanda latente hacia nuevos horizontes. Se ha transformado en punto de encuentro como lo muestran por ejemplo las últimas jornadas sobre Decrecimiento y Buen Vivir en la Universidad del País Vasco donde se juntaron organizaciones y personas de muy diferentes procedencias. 

El decrecimiento se ha erigido como una apuesta de futuro ¿Qué tiene que ocurrir para que deje de ser una esperanza y convertirse en un modelo económico y social real y viable? 

Tiene que seguir acumulando fuerzas y ser un vivero de ideas teóricas y buenas prácticas subversivo e innovad
or. Al mismo tiempo, tras el fuerte impulso desde los movimientos sociales, tiene que encontrar salidas políticas para que el cambio no solo venga desde abajo sino también, y de forma complementaria, desde las instituciones. 

¿El decrecimiento como herramienta política?

Definitivamente, sí. Al mismo tiempo ¿podrá y será necesario que el decrecimiento sea apadrinado por una corriente política concreta? Por mi parte, creo que el significado profundo del decrecimiento (solo tenemos un planeta para vivir en paz y de forma equitativa) tendría que ser parte de cualquier movimiento social y político que aspire a la transformación de la sociedad. Mientras el movimiento verde comparte de nacimiento y en mayor o menor medida con el decrecimiento unos mismos referentes y matriz ideológica, las izquierdas –y en primer lugar sus corrientes dominantes donde ha cuajado el mito del crecimiento y del productivismo– se enfrentan a un desafío teórico y práctico tremendo. En este sentido, el decrecimiento va a tener muchas implicaciones sobre las líneas programáticas de los movimientos transformadores, su forma de organizarse o en las relaciones entre movimiento social y político. Va a marcar sin duda recomposiciones y nuevas alianzas dentro del movimiento socio-político que reivindican “otros mundos posibles”.

Y a nivel individual, ¿la simplicidad voluntaria qué pasos conlleva?

Desde la coherencia y teniendo en cuenta que el cambio empieza por ti mismo, conlleva en tu vida diaria buscar el menor impacto ambiental con la mayor satisfacción personal y colectiva. Supone consumir mejor y menos, es decir de forma más responsable, limitando por ejemplo el consumo de bienes materiales a aquellos que realmente necesitas. Significa luchar contra la obsolescencia programada y la sociedad del usar y tirar para orientarse hacia bienes durables y reutilizables. Supone tener un trabajo satisfactorio que dé sentido a tu vida y que suponga consecuencias positivas para la sociedad y la biosfera. Significa preferir una alimentación de temporada, ecológica y comprada a productores locales a unos alimentos procesados y comprados en el supermercado; priorizar una movilidad sostenible (andar, usar la bicicleta y el transporte público) sobre el coche privado; utilizar software libre en vez de programas propietarios, o, frente a valores de competición y de mercado, fomentar otros basados en la cooperación, el disfrute y el vínculo social y comunitario. In fine, la simplicidad voluntaria significa poner la vida en el centro de nuestros objetivos diarios y es un primer paso hacia el necesario cambio colectivo. 

Vivir mejor con menos: un cuento chino para algunas personas

Somos conscientes que no es fácil promocionar lemas de este tipo en tiempo de crisis, cuando la recesión –que pido no confundir con el “decrecimiento”— lleva a más desigualdad, paro o pobreza para las personas y colectivos más desfavorecidos mientras las categorías sociales dominantes siguen encajando beneficios millonarios.

Sin embargo, las recetas decrecentistas representan en muchos casos soluciones prácticas para alcanzar la prosperidad personal o colectiva con una mayor calidad de vida. Dicho de otro modo y aún más en tiempo de crisis, una verdadera oportunidad para el cambio. Por ejemplo, comprar productos de temporada y ecológicos directamente al productor puede resultar por un precio equivalente o a veces menor —al suprimir el intermediario— sino también  más gustoso y mejor para la salud.

Desde el ámbito de la transformación social ¿qué logros conseguiríamos?

Digamos que el objetivo del “decrecimiento” es la justicia social y ambiental, para hoy y mañana, en el Norte y en el Sur. A nivel social, supone una sociedad más igualitaria en la que existan diferencias decentes entre sueldos más bajos y más altos (por ejemplo de 1 a 4), donde trabajemos menos y según nuestras necesidades para gozar más y pasar más tiempo con nuestros seres queridos o en pro de la comunidad. En este contexto, la emancipación personal y colectiva es un objetivo mayor, mujeres y hombres comparten trabajos de cuidados y domésticos, cualquier ciudadano/a independientemente de su nacionalidad tiene derecho por el simple hecho de residir donde reside o todo/as tenemos acceso a una vivienda digna…

Aplicar el decrecimiento suponer un nuevo paradigma, y una revisión del concepto de desarrollo ¿qué cambios crees que se deberían dar?

El horizonte es una sociedad capaz de ser próspera sin adicción al crecimiento. De forma resumida y no exhaustiva para conseguir esta meta, se debería redefinir términos como el trabajo o la riqueza: necesitamos salir de la dictadura del PIB, utilizar otros indicadores de riqueza que tengan en cuenta todas las riquezas sociales y ecológicas, y preguntarnos ¿por qué, para qué y cómo producimos y trabajamos? Tenemos que apostar también por una relocalización de la producción y del consumo (grupos o cooperativas de consumo, sistemas de trueque, monedas alternativas, etc.) y dar un fuerte empujón a los empleos verdes en la rehabilitación de edificios, energías renovables, agricultura ecológica, etc. Además, repito que un mundo sostenible es un mundo equitativo, lo que supone un reparto de la riqueza (a través por ejemplo de una renta básica y de una renta máxima), del trabajo (semana laboral de 21 horas) o de los cuidados entre hombres y mujeres. Por otro lado, tenemos que actuar con urgencia
para evolucionar hacia nuevos modelos urbanísticos, de movilidad y energéticos como las ciudades en transición, que buscan adaptarse al cambio climático y al fin del petróleo barato. Sin olvidar la cuestión central de la justicia ambiental y de unas relaciones Norte-Sur justas, lo que pasa por una reforma profunda de las relaciones comerciales y diplomáticas entre países, de la ONU y las instituciones financieras internacionales. 
Por supuesto, un cambio de estas características supone una revolución democrática donde existe una verdadera participación directa de la ciudadanía en la res pública a nivel local y global: eso implica una politización de la sociedad y una civilización de la política.

DE BALDE ABRE SUS PUERTAS

Cómo ya sabréis el número de Abril de Goitibera Aldizkaria trata el tema del Decrecimiento. Nos apetecía iniciar el primero de estos post compartiendo una de las iniciativas que están surgiendo en este sentido. Nos parece una idea digna de mención y de difusión, se trata de la apertura de la primera tienda gratis de Bilbao. 

“El reparto justo de las cosas es posible” rezaba el tríptico de difusión que se realizó para inaugurar la primera tienda gratis de Bilbao el pasado 8 de Abril. Día en el que el local, compartido con Mundubat, se encontraba abarrotado de curiosxs, de gente cercana, y de entidades y asociaciones del ámbito social. Mucho compañerismo para arropar una iniciativa pionera y atrevida.

Los promotores de la idea: Deshazkundea. Un colectivo que está empezando a tener mucha fuerza y gran capacidad de convocatoria en Euskadi. Economía alternativa, menos para vivir mejor, justicia, igualdad…son muchos los conceptos que vienen de la mano del Decrecimiento, y es que se trata, nada más y nada menos, de un movimiento que analiza y propone cambios de manera transversal para todos los ámbitos de nuestra vida.

La última gran idea: una tienda gratis. Se trata de una tienda auto-gestionada y de responsabilidad compartida, una tienda hecha entre todxs y para todxs con el fin de satisfacer las necesidades reales que podamos tener. No hay dinero de por medio pues se confía en el buen hacer y buen juicio de cada cual. Se trata de dejar lo que no utilices y llevarte sólo lo que necesites.

La iniciativa planteada responde a un símbolo claro de este colectivo por colaborar en el cambio y creación de un modelo social diferente y equitativo donde el anticapitalismo, antimaterialismo y el anticonsumismo estén presentes; donde la dictadura de la moda sea obviada y la simplicidad, dignidad y justicia social sean ejes y motores de nuestra sociedad.

Si te animas: c/ Pelota (frente a Ekoetxea) www.deshazkundea.org

Os dejamos algunas fotos del día de la inauguración y un video revelador que habla sobre la vida útil de las cosas que consumimos, la obsolescencia programada y el uso que hacemos de aquello que adquirimos. 

Gorka Deuna Nafarroa 2011: Villava – Atarrabia

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Gorka Deuna Nafarroa 2011, a set on Flickr.
“Mundu hobea eraikitzen – Construyendo un mundo mejor”

Bajo este lema y enmarcando el día en torno a la Cooperación al Desarrollo, Scout Católicos de Navarra – Euskalerriko Eskautak Nafarroa (EEN-SCN) volvimos a reunirnos el pasado 10 de Abril para celebrar el San Jorge – Gorka Deuna. Este año fue el Grupo San Andrés que, como colofón a su XX aniversario, nos acogió en Villava – Atarrabia. 

La mañana estuvo llena de actividades. Los aitas y amas realizaron una visita por Villava – Atarrabia (con cata de vino incluida) y los y las chavalas pudieron adentrarse un poco más en el mundo de la cooperación al Desarrollo. Hubo pintxo solidario con el fin de recaudar fondos para el proyecto de “Hogar Infantil Safa” de Vinto en Cochabamba (Bolivia), que desde el “Grupo Scout 1907” de La Asunción (Paraguay) también se está apoyando. También hubo eucaristía y hasta un suculento concurso de calderetes que ganó Vª Tropa, unos bailes para mover las caderas y el mítico Agur Eskaut. Hasta el próximo año. Gracias-Eskerrik asko.

El equipo directivo de EEN-SCN

Gorka Deuna Bizkaia 2011: KALEAK BERRESKURATU!

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Gorka Deuna Bizkaia 2011 – Bilbo-, a set on Flickr.
 

Pasa den igandean, apirilaren 10ean, egun berezia ospatu genuen, non pertsona asko Bilbon bildu ginen Gorka Deuna ospatzeko asmoz, eskultismoa Bizkaian bizirik dagoela aldarrikatzera eta honen bitartez mundu hobea eraikitzeko apustua egiten dugula azpimarratzera. Aste berotsua izan ondoren, eguraldiak etzizkigun gauzak erraz jarri beraz gure irribarre onena eta euritakoak atera genituen euriari aurre egiteko. Eskaut taldeen hezkuntza lanetan hain garrantzitsua zaigun kalearen beharra aldarrikatu genuen, baita topaketa-leku, elkarbizitza eta transformazio sozialerako beharrezko espazioa dugula hau.
Berriro ere eskerrak eman nahi dizkiegu guretzako hain garrantzitsua den egun honetan gerturatu direnei, baita eguna aurrera ateratzen lagundu diguten guzti guztiei, bereziki Komisioari. Harrera egin diguten ikastetxe eta taldeei, Garakafalkari, Goitiberari eta etengabeko muntaketa eta jasotze lanetan lagundu dutenei.
Bestelde, eskerrak ere Arrigorriaga eta Bilboko udaletxeek eskeinitako laguntzei.
El
pasado domingo 10 de abril, fue una jornada de celebración, en la que muchas personas nos acercamos a Bilbo a celebrar el Gorka Deuna, a celebrar que el eskultismo en Bizkaia sigue vivo y que apostamos por seguir construyendo un mundo mejor a través de él. Tras una semana calurosa, el tiempo no nos acompañó así que tocó sacar la mejor de nuestras sonrisas y el chubasquero para desafiar al tiempo. Se reivindicó la calle como espacio de uso y disfrute para la tarea educativa de los grupos eskaut así como espacio de encuentro, convivencia y transformación social.
Una vez más queremos agradecer a todas las personas que se hicieron presentes para a celebrar este día tan importante para nosotrxs. Y gracias también a aquellas personas que han hecho posible que el día se lleve a cabo, especialmente a la Comisión. Cómo no a los colegios y a los grupos por acogernos, a Garakafalka, a Goitibera y a los que han arrimado el hombro en el jaleo del montaje-desmontaje sucesivo.
Y por otro lado agradecer a los ayuntamientos de Arrigorriaga y Bilbao por darnos facilidades para realizar este día.

Eskerrik asko guztioi eta datorren urterarte!

Naiara San Martín
Euskalerriko Eskautak Bizkaia

Aurkezpena – Presentación

Blog honen bitartez gure ikuspegi eta hausnarketak elkarbanatu nahi ditugu, betiere hezkuntzan oinarrituz eta ikuspuntu kritikoa erabiliz; benetako gizarte-eraldatzea sustatzeko gure ekarpena duzue hau.Goitibera Aldizkariak blog honekin bere berrien eguneraketak aditzera eman nahi ditu.Gure web orrian berritze lanetan gaude eta bitartean, espazio hau erabiliko dugu aldizkariaren inguruan gertatzen dena jakinarazteko: hileroko aleak, artikulu azpimarragarriak, diseinu lan, argitalpen, ekitaldi, bideo interesgarri, etab. Danontzako erabilgarria izatea espero dugu. Eskerrik asko.                                                                                                      Mediante este blog pretendemos compartir con vosotrxs nuestra visión y nuestra reflexión siempre desde la educación y con un enfoque crítico; éste es nuestro granito de arena para fomentar una auténtica transformación social. El blog de Goitibera Aldizkaria pretende dar a conocer su día a día. Tenemos la web en proceso de actualización por lo que durante ese tiempo utilizaremos este espacio para mostraros todo lo que tenga que ver con la revista: el número mensual, artículos destacados, trabajos de diseño, publicaciones, actividades, vídeos de interés, etc. Esperamos que sea útil para todxs. Muchas gracias.