Cuidando las botas

Las botas son normalmente la parte del equipo que más desgaste sufre y las que más servicio nos dan. Por eso es importante cuidar nuestras botas, para de esta forma alargar lo más posible la vida útil de las mismas, siempre con un funcionamiento optimo.

Para ello vamos a ver algunos consejos que nos ayuden a mantener las botas en buen estado más tiempo. Son pequeñas rutinas que si las llevamos a cabo, con poco esfuerzo nos permitirán sacar un rendimiento mucho mayor a nuestras botas.

A la hora de usar las botas, es conveniente:

  • Revisar el estado del forro Gore-Tex antes de ponerse la bota, para que no tenga restos de suciedad. Miramos si quedan piedrecitas o arena en el interior, y lo sacudimos. El roce con pequeñas cosas, puede acabar desgastando el forro y afectando a la función impermeabilizadora de las botas.
  • Conviene intentar atar los cordones en la medida justa, para por un lado no llevar el pie demasiado prieto dentro de la bota y por otro no forzar los cordones, para evitar un desgaste innecesario.
  • A la hora de atarse, si tenemos calcetines un poco largos, no viene mal tapar los cordones con los mismos, ya que de lo contrario podemos correr el riesgo de que los cordones se enganchen en las hebillas de la caña de la bota, lo que provoca por un lado la posibilidad de tener un traspiés y por otro que estas hebillas se cedan.
  • En caso de caminar en sitios muy cálidos, es bueno tener un juego de plantillas de repuesto, para poder cambiarlas de vez en cuando durante la ruta y mantener así las botas libres de la humedad.
  • Es conveniente evitar el contacto prolongado con excrementos de animales. Estos pueden acabar dañando la piel de las botas, la suela o los ganchos y hebillas, ya que pueden contener residuos ácidos que corroan el material de las botas.

Limpiando las botas:

  • Una vez usadas las botas, lo primero que hay que hacer es quitar la plantilla y dejar que se sequen las botas por si mismas, sin exponerlas a una fuente de calor.
  • Cuando tenemos las botas secas por la evaporación de la humedad, cepillamos la suciedad de todas las partes de la bota, interior, suela, piel.
  • En caso de tener muchísima suciedad, entonces conviene cepilla las mismas bajo un chorro de agua tibia. Aquí tenemos que tener cuidado de no mojar ni la plantilla ni los cordones a la hora de lavar las botas. Puede ser necesario aplicar productos impermeabilizantes después de un lavado de este tipo. Nunca debemos lavar las botas en la lavadora.
  • La parte de dentro de la bota, es conveniente lavarla de vez en cuando, no solo dejar que se evapore la humedad después del uso.
  • Finalmente para guardar las botas, conviene hacerlo en un lugar seco y bien ventilado.

Como veis son cosas sencillas, que nos pueden ayudar a dar una vida más larga a nuestras botas y por lo tanto a mantener su nivel de eficacia y confort durante más tiempo.

Las 3 capas de ropa

Una de las cosas más importantes que tenemos que tener en cuenta a la hora de hacer cualquier actividad al aire libre, es saber vestirnos adecuadamente, para no perder calor.

La cosa no consiste en ponerse capas y capas de ropa como las cebollas, ya que al final muchas veces no conseguimos mantenernos calientes y perdemos comodidad al llevar tanta ropa. La idea es conseguir el mayor calor con la menor cantidad de ropa posible.

Para conseguirlo intentaremos explicar lo que se denominan las tres capas. Explicaremos  teniendo como referencia el torso, pero es aplicable igualmente a las piernas.

1º Capa: interior

Esta capa es la ropa que llevamos pegada al cuerpo, así que en ocasiones se denomina a esta capa como segunda piel. Normalmente suelen ser prendas térmicas, para mantener el calor corporal. Es importante que esta prenda sea transpirable a la vez que térmica, de forma que no se humedezca facilmente, ya que al estar pegada al cuerpo, esto podría hacer que perdamos más calor del que conseguimos mantener.

2º Capa: capa intermedia

Esta capa es la que usaremos como abrigo. Aquí podemos encontrar diferentes tipos de prendas, como cortavientos o forros polares de diferentes tipos y materiales. Esta es la capa dedicada a evitar que el calor del cuerpo se pierda en condiciones de frío. Dependiendo de los gustos de la persona y del frío que haga, se pueden utilizar una o varias prendas en esta capa.

3º Capa: capa exterior

Finalmente tenemos la tercera capa, la exterior. Esta será la prenda que estará expuesta a las inclemencias del tiempo de forma más directa, por lo que es conveniente que sea una prenda impermeable.

Además de llevar la ropa adecuada en cada una de las capas, también tenemos que tener en cuenta como utilizarlas. A medida que vayamos andando y vayamos teniendo más calor, o en caso de no necesitarlas en ese momento, tendremos que ir quitándonos capas. Después cuando paramos durante un tiempo más o menos continuado, tendremos que volver a ponernos las capas, para no perder el calor generado. Es decir las tres capas no son estáticas, sino que vamos poniéndonos y quitándonos ropa según las necesidades del momento.

A parte de las capas, tenemos que tener en cuenta una cosa que muchas veces dejamos pasar.

Es importante saber por donde perdemos más calor en nuestro cuerpo, hasta un 70% de nuestro calor corporal. Normalmente la mayor cantidad de calor corporal se pierde o bien por los pies, las manos o la cabeza. Por lo tanto es importantísimo tenerlo en cuenta y abrigarnos bien con gorros, guantes y calcetines en condiciones. En cuanto a los gorros, es recomendable utilizarlos con materiales cortavientos o térmicos, aunque la mayor parte de las veces nos será suficiente con un gorro de lana.

En caso de necesitarlo, en alta montaña, también podemos encontrar calcetines con tecnología gore-tex que nos mantenga los pies secos y calientes.

Otra de las cosas importantes en el monte es llevar unas buenas gafas de sol, ya que en el monte, al estar a más altura, tenemos que tener en cuenta que estamos más expuestos, y el reflejo del sol en la nieve o el agua, puede generarnos problemas en la vista.