Subida al Mello por el puerto de Las Muñecas

Ayer martes, aprovechando que no había clase por ser Todos los Santos, Jose y yo nos fuimos a dar una vuelta por el monte. Siguiendo con la tendencia de este curso, buscamos un monte en el que no hubieramos estado todavia. El tiempo amaneció un poco revuelto así que descartamos los montes karsticos, para evitar riesgos innecesarios con la roca mojada.

Finalmente nos dirijimos a la zona de las encartaciones, en concreto a Sopuerta para desde allí subir hasta el puerto de Las Muñecas, la frontera natural entre Bizkaia y Cantabria en esta zona. Allí dejamos el coche, y disfrutamos de un agradable paseo por la cresta del Mello. Una vez llegamos arriba sin más dificultad, y después de disfrutar de nuestro hamaiketako, emprendimos el camino de vuelta. Antes de volver, y casi aprovechando la incercia de bajar del Mello, subimos hasta la cumbre del Llangón, oculta por los arboles. Allí tuvimos que desenterrar el buzón que corona esta cima secundaria, para poder ver si habíamos llegado el monte que queríamos. Según hemos leido, la gente de la zona dice que es este monte el verdadero Mello.

Ya continuando nuestro descenso hacia el coche, decidimos encaramarnos a la cima del Tojo, otro pequeño monte que se encuentra en la misma sierra. Esta vez no conseguimos encontrar ningún buzón, lo cual atestigua la poca relevancia de la cima, a pesar de que ofrece unas vistas del Mello y el Llangón bastante buenas.

Finalmente volvimos por el mismo camino de ascenso hasta el coche, y volvimos a casa. La verdad es que el tiempo nos acompañó bastante, ya que no llovió en toda la mañana y además no tuvimos problemas de niebla. Eso sí, nos quedamos un poco con las ganas de más. Nos supo a poco, pero es lo que pasa cuando tampoco se dispone de demasiado tiempo. La próxima vez más y mejor.